¿Alguna vez te has parado has pensar cuál fue el origen del Mercado de El Fontán? La existencia de un mercado de frutas, verduras, carne y pescado tiene su origen nada menos que en 1523, año en el que los reyes le otorgaron una concesión a la ciudad de Oviedo que permitía celebrar un mercado semanal. ¿Adivináis qué día? Efectivamente, el jueves.

A raíz de esta concesión, el comercio y la ciudad crecieron rápidamente, ampliándose el día de mercado hasta los domingos. Con el aumento de la población y el número de puestos y comercios de la ciudad, se planteó otro dilema, y es que, los puestos al estar a la intemperie, supuso un problema de salubridad. Como solución a este nuevo problema, en 1702 nació la plaza de El Fontán, un conjunto de edificaciones de poca altura con soportales en el interior y el exterior en las que los comerciantes exponían sus productos.

Con los años, surgió la necesidad de construir un espacio único y cubierto en el que acoger los diferentes comerciantes. Fue entonces cuando se decidió construir el actual mercado ocupando el solar del colegio San Matías. Javier Aguirre, arquitecto provincial en aquella época, diseñaría un proyecto en 1882, en el que la iluminación natural, la amplitud de los espacios y una excelente ventilación serían los pilares del nuevo mercado. En 1885 se celebró su inauguración.

Sin embargo, no sería hasta 1994 cuando tendría lugar la reforma del mercado que conocemos actualmente. Hace hoy 23 años, el mercado original se fundió con los negocios de Trascorrales convirtiéndose en el único mercado de la ciudad. Además en este año también se crearía la empresa Mercado de El Fontán que se encarga de gestionar tanto los puestos que se encuentran en el interior del mercado como los que se encuentran en el exterior sin olvidar el rastro que se celebra los domingos.